Desde la Cámara de Comercio de Badajoz, queremos hacer
llegar nuestra más profunda preocupación en relación con el grave problema que
se cierne sobre las empresas denuestra
Región que, en su día, apostaron por intervenir en un sector como el de las
energías renovables y ahora se ven, sin merecerlo, atrapadas en un callejón sin
salida.
La clave está en las pretensiones que el
Ministerio de Industria, Turismo y Comercio quiere llevar a cabo, como es el
recorte en las primas de producción y en la posibilidad de que incluso éste,
tenga carácter retroactivo.
La problemática tiene varias vertientes que
pueden trasladarse al ámbito social,económico, y de imagen; y que detallamos a continuación:
Por un lado, al amparo del decreto (RD.
436/2004 ) que fomentaba el uso de la generación eléctrica mediante la
tecnología fotovoltaica y que garantizaba, durante veinticinco años, la
estabilidad de la inversión realizada, muchos pequeños inversores se embarcaron
en la construcción de estas instalaciones.
En las condiciones actuales del mercado, no
se puede acceder a una refinanciación de los préstamos pendientes, más aún
considerando que las instalaciones se han realizado con importante
apalancamiento financiero.
Si extrapolamos este dato para el resto de
España, teniendo en cuenta que las operaciones han sido realizadas por pequeños
inversores de forma distinta a otros tipos de instalaciones renovables, nos
podemos hacer una idea de la magnitud del problema.
Por otro lado, y también fomentado por la
misma normativa, se produce un impresionante desarrollo del sector industrial
relacionado con las tecnologías solares.
Esto se ha realizado gracias a la creación
de numerosas empresas, fabricantes de módulos, equipos transformadores,
ingenierías, instaladores, etc., que han permitido que destaquemos
tecnológicamente en este campo y seamos un referente mundial.
Este tejido productivo, a buen seguro, verá
peligrar su continuidad ante un cambio radical de las reglas del juego que se
fijaron al inicio de la partida.
De igual manera, otra variable que maneja
el Ministerio de Industria es limitar la retribución mediante una disminución
en el número de horas en que estas instalaciones podrán beneficiarse de la
prima establecida.
Con esto último, se produce un grave prejuicio
a las instalaciones de nuestra Región, donde se goza de más horas de radiación
solar y una limitación a un número fijo de horas, supondría aquí un mayor
recorte en las primas.
Además de que nuestras empresas de han
encargado de que el proceso sea más eficiente, innovando con la introducción de
tecnologías de seguidores solares y otras, que permiten un aprovechamiento
máximo. Es inadmisible que se quiera penar a una actividad industrial por
querer ser eficiente e innovadora.
Esto puede suponer una falta de
credibilidad de nuestro País por actuaciones del Gobierno de la Nación como ésta, nos lleva
a plantearnos ¿Quién va a querer invertir en un país y en un sector que carece
de seguridad jurídica? Por este motivo, se ha provocado una huida de inversores
y la pérdida de algún proyecto importante relacionado con las energías
renovables que estaba próximo a iniciarse, ante el escenario de incertidumbre
existente.
Por todas estas razones, la
Cámara de Comercio manifiesta su oposición a cualquier
modificación en el RD 661/2007, de 25 de mayo, por el que se regula la
actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial, en donde se
establecen las actuales normas de funcionamiento del sistema; y en todo caso
evitar su retroactividad y la limitación de las horas de sol que si podrán
acogerse al incentivo.